Competencias emprendedoras y
su impacto en la intención de emprendimiento en estudiantes universitarios
Entrepreneurial
skills and their impact on entrepreneurial intentions in university students
Nadia de la Luz Briseño-Aguirre[1],
Karen Gisel Velázquez-Rojas[2]
y María Luisa Saavedra-García[3]
El
objetivo de esta investigación es identificar la relación que existe entre las
competencias emprendedoras y su impacto en la intención de emprendimiento,
permitiendo enfatizar en aquellas competencias que deben considerarse al
generar acciones que impulsen la intención de emprendimiento en estudiantes
universitarios, por lo que se diseñó un cuestionario directo estructurado en el
que participaron más de mil estudiantes de la Facultad de Contaduría y
Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México pertenecientes a
las carreras de Contaduría,
Administración e Informática. Los resultados muestran que las competencias
emprendedoras se componen de tres variables principales: las habilidades y
destrezas, las actitudes y los conocimientos. Si bien, las tres variables
influyen significativamente en la intención de emprendimiento, los
conocimientos muestran un mayor impacto en la intención de los individuos para
iniciar un negocio. Esto resalta el papel fundamental de las Instituciones de
Educación Superior al diseñar e implementar programas en pro del impulsar la
intención de emprendimiento.
Palabras clave: competencias
emprendedoras, emprendimiento, estudiantes
The objective of this research is to identify the
relationship between entrepreneurial competencies and their impact on
entrepreneurial intention, with the goal of determining which competencies should
be considered when designing actions to promote entrepreneurial intention among
university students. For this purpose, we developed a direct structured
questionnaire and administered it to 1,141 students from the Accounting,
Administration, and Computer Science programs at the Faculty of Accounting and
Administration of the National Autonomous University of Mexico. The results
show that entrepreneurial competencies consist of three main variables: skills
and abilities, attitudes, and knowledge. Although all three variables
significantly influence entrepreneurial intention, our findings indicate that knowledge
has the greatest impact on individuals' intention to start a business. These
results highlight the fundamental role of Higher Education Institutions in
designing and implementing programs to promote entrepreneurial intentions.
Key words: entrepreneurial skills,
entrepreneurship, students
Códigos JEL: L26, J24, P46
La actividad emprendedora es un factor relevante para
el crecimiento económico, la innovación y la generación de empleo (Schumpeter,
1939; Cuervo, et al. 2007 y Veliz et al., 2024),
es decir, el emprendimiento tiene una gran importancia para la sociedad y la
economía, la ejecución de ideas que se consolidan en organizaciones tiene
contribuciones importantes: son uno de los elementos centrales que componen el
proceso de renovación y cambio que caracteriza una economía de mercado (Schumpeter,
1939; Gartner, 1990), debido a que son estas contribuciones de cambio e
innovación tecnológica lo que permite el crecimiento y desarrollo de la
productividad. Además, es por medio del emprendimiento que muchas personas
encuentran una forma de subsistir, mejorar su posición económica y calidad de
vida (Veliz, 2024).
En el ámbito de la educación empresarial se otorga una
mayor atención a la creación de nuevas empresas por lo que se presenta una
necesidad imperante de una mejor comprensión de las actitudes de los
estudiantes, debido a que estos son los empresarios en potencia para el futuro.
Se ha encontrado que los estudiantes que viven en un ambiente que promueve y
fomenta al emprendedor, que por tanto desarrollan competencias vinculadas con
la gestión y tienen una percepción positiva hacia el emprendimiento, eventualmente
tendrán un mayor deseo de convertirse en empresarios. Este hallazgo permite dar
solidez al argumento que señala que el espíritu emprendedor es un proceso que
puede aprenderse, por lo que resulta indispensable desarrollarlo desde las
aulas y ser fomentado por docentes que tienen experiencia con el emprendimiento
(Araya-Pizarro, 2021).
Es por ello que, el objetivo
del presente trabajo es identificar la relación que existe entre las
competencias emprendedoras y la intención de emprendimiento, e identificar
cuáles son las competencias necesarias para emprender y que se deben considerar
al momento de implementar programas para los estudiantes universitarios, con el
fin de impulsarlos hacia el emprendimiento y ampliar sus alternativas de
desarrollo individual y colectivo.
Diversos estudios sugieren que la actividad
emprendedora suele asociarse con
determinadas características individuales, como altos niveles de perseverancia
para alcanzar una oportunidad que les permita crear valor, la identificación de
oportunidades para alcanzar su objetivo pueden optar por crear una empresa
nueva o desarrollar una ya existente; y la tolerancia al riesgo que les permite
considerar las consecuencias y las recompensas que sus decisiones y esfuerzos
pueden significar (Cuervo, et al, 2007; Longenecker et al., 2012).
En esta misma línea, Knight (2002) señala que un
emprendedor es aquel hombre racional, que logra identificar lo que quiere y
concentra su conducta para poder conseguirlo, además es inteligente, obstinado
y ambicioso, y los beneficios económicos han sido identificados como una de las
motivaciones para emprender, aunque no la única. Knight describe
características que en efecto pueden ser muy valoradas en el ámbito
empresarial, también es importante señalar que las características descritas
pueden no presentarse de esta manera, por ejemplo, existen emprendedores cuya
principal motivación no es generar valor económico, sino social, y son
denominados emprendedores sociales (García-Uceda et al., 2019).
Autores como Cuervo et al. (2007) apuntan a tres ideas
básicas que podrían explicar la aparición de la actividad emprendedora. La
primera idea, se encuentra estrechamente relacionada con los atributos
descritos por Knight (2002), describiendo al emprendimiento como un atributo
individual que permite a las personas hacer frente a la incertidumbre y los
riesgos, y orientar sus esfuerzos a alcanzar logros, es decir, aquellas
características que diferencian a los emprendedores del resto de la sociedad
(Gutiérrez-Mora et al., 2021). La segunda de estas ideas señala que las
condiciones económicas y ambientales motivan el emprendimiento, considerando
elementos como el tamaño y la estructura del mercado, las innovaciones en
tecnología o el nivel de desarrollo de la industria. Y, la tercera implica el
vínculo que existe entre la actividad emprendedora y la labor de las
instituciones, la cultura y los valores sociales.
Por su parte, López et al., (2023), refiere que suelen
encontrarse ciertas características comunes entre los emprendedores, como
modelos empresariales cercanos tanto en la familia como en el trabajo, una
disposición a tomar riesgos bien estudiados y que pueden ser controlados,
además de experiencia en la creación de empresas. Esto indica que tanto las
habilidades como la experiencia adquirida y la educación recibida, de forma
integral, se traducen en motivación, que, al considerar los factores ambientales,
conducen al emprendedor, a mostrar comportamientos relacionados con la
intención de emprendimiento (Ynzunza e Izar, 2021).
Para comprender que motiva la intención de
emprendimiento, Riveros (2022) retoma el modelo de la teoría de la Acción
Planeada propuesta por Ajzen (1991) y lo complementa
con lo establecido por Linan et al. (2013). Así, no solo se consideran aspectos
como la actitud personal, la norma subjetiva y el control percibido, sino que
se amplía la comprensión de la intención de emprendimiento al integrar factores
como la evaluación social y la evaluación social cercana, que resaltan la
importancia de la cultura y el entorno social inmediato en las decisiones de
iniciar un negocio. Además de elementos como las habilidades empresariales y el
conocimiento del ecosistema emprendedor, permiten considerar la preparación y
el contexto de un individuo y por tanto las bases con las que cuenta para
emprender, resaltando un conjunto de factores individuales y sociales que
inciden en la decisión de iniciar un negocio.
Con base en la literatura, se puede señalar que una
persona emprendedora suele caracterizarse por ser innovadora y dotada de
creatividad, dispuesta a aceptar el riesgo que conlleva la puesta en marcha de
sus ideas y proyectos, que persevera e identifica a las adversidades experiencias
de aprendizaje. La motiva su deseo constante de independencia, por lo que
evalúa los escenarios para una mejor toma de decisiones. Se ha identificado que
las personas emprendedoras están dotadas de ciertas características que en su
conjunto permiten diferenciarlas de otras que no suelen relacionarse con la
actividad emprendedora, a este conjunto de características se les conoce como
competencias y específicamente en el ámbito organizacional como competencias
emprendedoras.
Sobrado y Fernández (2010) definen la competencia como
“la capacidad de afrontar demandas complejas en un contexto determinado.
Presupone relacionar y movilizar prerrequisitos psicosociales, como la
integración de habilidades cognitivas y prácticas asociadas, conocimientos,
creatividad, motivación, valores, actitudes, emociones y otros componentes
sociales y de la conducta que se movilizan para efectuar una acción efectiva y
cumplir una demanda en un contexto específico” (p. 18).
En México, el Consejo Nacional de Normalización y
Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) es una organización cuyo
propósito es incrementar la productividad del capital humano para la
competitividad, a través de un Sistema Nacional de Competencias. El CONOCER
define a las competencias como el conjunto de habilidades, destrezas,
conocimientos y actitudes que se integran de forma asertiva para la solución
pertinente de problemas en situaciones nuevas o especificas (Gobierno de
México, 2017). Este organismo además se encarga de buscar mecanismos o
certificaciones para garantizar que los individuos cuenten con las competencias
necesarias para sobresalir en el mercado laboral.
CONOCER (2015) indica que las necesidades del futuro
están establecidas en una “cultura del mérito” y en las competencias duras, es
decir, del saber y del saber basado en el saber ser y saber convivir, también
conocidas como competencias blandas. Debido a las demandas de un sistema
globalizado y para hacer frente a los cambios que se acercan, es indispensable
desarrollar personas competentes en el uso de herramientas tecnológicas,
orientadas a innovar y ser creativas, para que a su vez sea cada vez más competitivos;
de ahí la necesidad de pensar en una certificación de nichos y de competencias
específicas y no competencias genéricas. Especialmente debido a las condiciones
de la 4ª Revolución Industrial, que replantea la importancia del aprendizaje
continuo para solucionar problemas nuevos y cada vez más complejos, adquirir
diversas competencias como las participativas y personales, relacionadas con la
inteligencia emocional, las habilidades socioemocionales y la creatividad
(Echeverría y Martínez, 2018; Basco et al., 2020).
En este mismo orden de ideas, se puede definir a las
competencias como “el conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y
aptitudes necesarias para el trabajo efectivo de un individuo en un ambiente
específico de trabajo” (Savaneviciene y Stukaite, 2008, p.81). El mismo autor señala que las
demandas del mundo actual requieren una nueva priorización entre las
competencias sociales, profesionales y conceptuales, en el que las denominadas
competencias sociales deben ser consideradas tan relevantes como las
profesionales y conceptuales, principalmente como respuesta al cambio de los
paradigmas (Savaneviciene y Stukaite,
2008).
Algunos autores señalan que las competencias pueden
ser clasificadas mediante las tipologías que se describen en la tabla 1.
Tabla 1
Clasificación
de las competencias
|
Autores |
Tipos |
Descripción |
|
Bunk (1994) |
Técnica |
Están
relacionadas con los elementos cognoscitivos, las destrezas y la capacidad de
realizar las tareas comprendidas en un ámbito de trabajo. |
|
Metodológica |
Conocer
y aplicar los procedimientos adecuados a las tareas asignadas y a las
contingencias que puedan presentarse, además de encontrar alternativas de
solución de manera independiente, encontrar vías de solución y trasladar de
forma adecuada la experiencia a otros problemas que se presenten en el
trabajo. |
|
|
Social |
Significa
formar vínculos de colaboración con otros a través de la comunicación,
generando una sinergia de grupo y colaboración entre los miembros de una
organización. |
|
|
Participativa |
Se
refiere a involucrarse en la forma de organización del puesto y el entorno de
trabajo, es decir, el individuo es competente para aceptar responsabilidades,
organizar y decidir. |
|
|
Vossio
(2002) |
Específicas |
Está
compuesta por las actitudes, destrezas y conocimientos necesarios para
desempeñar una actividad específica de índole profesional. |
|
Genéricos |
Son
usuales para un grupo de sectores, pero vinculados a una misma ocupación. |
|
|
Esenciales |
Se
refieren a las habilidades, entre los principales ejemplos se pueden
mencionar la solución de problemas, actitudes, uso de información
tecnológica, comunicación y facilidad para los idiomas. |
|
|
Escobar (2005) |
Genéricas |
Se
encuentran relacionadas con los rasgos de la personalidad, conocimientos,
comportamientos y aptitudes que resultan usuales a un grupo de profesiones. |
|
Específicas |
Se
refieren a las características relacionadas con una profesión en concreto, un
grupo de puestos particulares dentro de una organización o niveles de
desempeño. |
|
|
Delors (1996) |
Saber (cognitivas) |
Está
relacionada con la adopción y aplicación de aspectos cognoscitivos
pertenecientes a una ciencia. |
|
Hacer (experimentales) |
Se
relaciona con la aplicación y conjuga el orden, control y la transformación
de los conocimientos teóricos en práctica. |
|
|
Ser |
Se
vinculan diferentes áreas como la afectiva-emocional, el autoconocimiento y
el autocontrol. |
Fuente.
Elaboración propia con base en Bunk (1994), Delors (1996), Vossio
(2002) y Escobar (2005).
La
literatura coincide en que las competencias no solo tienen un campo de
aplicación, es decir, no se limitan al área cognoscitiva, sino que también integran
dimensiones conductuales y afectivas (Sobrado y Fernández, 2010; Savaneviciene
y Stukaite, 2008) por
esta razón, cuando se estudian las competencias es pertinente referirse a los
conocimientos, las habilidades, destrezas y actitudes necesarias para realizar
un trabajo concreto. Particularmente, para efectos de esta investigación, el
estudio se centrará en los conocimientos, las habilidades y destrezas, y las
actitudes necesarias para emprender, es decir, las competencias emprendedoras.
Competencias emprendedoras para estudiantes de educación superior
Las competencias emprendedoras generalmente se
encuentran vinculadas con los conocimientos y las habilidades, pero estás
también se encuentran ligadas con la iniciativa, el deseo de independencia y la
creatividad; por lo que la formación para la competencia emprendedora necesita
proporcionar elementos que permitan a los individuos desarrollen otros
proyectos y más competencias adicionales al quehacer de sus actividades
(Ahumada, 2013).
La lista de competencias emprendedoras es amplia, por
lo que es razonable encontrar propuestas en las que los autores coinciden, es
por ello que, en la Tabla 2 se identifican las
principales competencias emprendedoras que son mencionadas por los autores, así
como una breve descripción de ellas.
Tabla 2
Competencias
emprendedoras
|
Autores |
Competencias emprendedoras |
Descripción |
|
Visión
de carrera empresarial |
Desarrollo e implementación
de una estrategia creativa con metas a largo plazo. |
|
|
Guerrero
et al., (2016), Varela y Bedoya (2006), Ahumada (2013) |
Sensibilidad
social |
Tomar el desarrollo humano y
el ambiente al generar nuevos proyectos que busquen el bienestar de todos los
actores sociales. |
|
Varela
y Bedoya (2006), Delors (1996), Guerrero et al. (2016), Hofstede (2011). |
Orientación
al logro |
Buscar objetivos que
representen un reto y signifiquen ir más allá de la excelencia (autonomía, la
independencia y el reconocimiento). |
|
Varela
y Bedoya (2006), Delors (1996) |
Autoconfianza |
Reconocer que se tienen las
capacidades, los conocimientos, la actitud y la energía para realizar
actividades que le permitan cumplir sus objetivos. |
|
Ahumada
(2013), Varela y Bedoya (2006). |
Amplitud
perceptual |
Tener una visión amplia para
encontrar nuevas oportunidades. |
|
Ahumada
(2013), Varela y Bedoya (2006) |
Flexibilidad |
Adaptarse a los cambios para
generar más opciones para resolver problemas. |
|
Varela
y Bedoya (2006), Ahumada, 2013), Delors (1996) |
Empatía |
Disposición de conocer y
comprender las necesidades, emociones e intereses de otros, para lograr un
mayor acercamiento con las necesidades, emociones e intereses propios. |
|
Varela
y Bedoya (2006), Ahumada (2013) |
Pensamiento
conceptual |
Identificar los vínculos que
pueden existir entre diversos elementos que son complejos para proponer
modelos y conceptos que puedan aplicarse de forma más sencilla. |
|
Varela
y Bedoya (2006). |
Orientación
al mercado |
Considerar las
características y condiciones del mercado para una toma de decisiones
informada. |
|
Ahumada
(2013), Varela y Bedoya (2006), Guerrero et al. (2016) |
Gestión
de empresa |
Integrar de forma innovadora
los recursos necesarios para iniciar y desarrollar la actividad emprendedora. |
|
Varela
y Bedoya (2006). |
Construcción
de redes empresariales |
Crear, mantener y
desarrollar las alianzas con personas y organizaciones, para alcanzar los
objetivos empresariales. |
|
Guerrero
et al. (2016), Ahumada (2013), Varela y Bedoya (2006) |
Toma
de decisiones |
Estudiar las diferentes
opciones para identificar la mejor alternativa a elegir, considerando la
responsabilidad sobre los resultados a obtener. |
|
Varela
y Bedoya (2006), Delors (1996), |
Orientación
a la acción |
La determinación y energía
necesarios para realizar las actividades que permitan materializar ideas,
proyectos, propuestas y oportunidades empresariales. |
Fuente.
Elaboración propia con base en Ahumada (2013), Delors (1996), Guerrero, et al.
(2016), Hofstede (2011), Varela y Bedoya (2006) y Varela (2014).
Al
identificar las competencias emprendedoras y sus descripciones, es posible
indicar que son aquellas características, habilidades y destrezas, actitudes,
valores y conocimientos de un individuo, que, en su conjunto, permiten alcanzar
objetivos empresariales, es decir, crear, mantener y/o desarrollar una
organización.
La
literatura señala que el fortalecimiento de competencias emprendedoras en los
jóvenes puede contribuir a mejorar la empleabilidad y facilitar la transición
de la escuela al ámbito laboral (OCDE, 2016; Batista et al., 2017), al
proporcionarles la posibilidad de ser actores activos y aprovechar las
oportunidades generadas por los cambios políticos, sociales y económicos. La
formación de emprendedores permitirá a los estudiantes contar con las
herramientas necesarias para hacer frente a la globalización, mediante un
modelo basado en competencias, el cual brindará herramientas para ser autónomos
en la generación de conocimientos, habilidades para poder insertarse en el
ámbito laboral (trabajo en equipo), creatividad, innovación, iniciativa,
adaptación y capacidad para el análisis de problemas y toma de decisiones
(Batista et al., 2017; Díaz-Barriga, 2011).
La
actitud emprendedora es considerada uno de los elementos clave de la formación
en competencias emprendedoras, y en un estudio presentado por Espíritu et al.
(2012) se determinó que la percepción del propio estudiante sobre sí mismo, sus
capacidades y aspiraciones influyen de forma positiva en el desarrollo de
competencias emprendedoras, sin embargo, también fue posible identificar
variables que influían parcial y negativamente como el rol del docente y la
formación escolar, pues estos elementos no permitían el desarrollo de
competencias entre los estudiantes, frenaban su innovación, iniciativa e
independencia, por lo que se encontró que resultaba prioritario buscar alternativas
a partir del modelo actual pero con la flexibilidad para fomentar el desarrollo
integral del estudiantado y generar un sentido de autoeficacia que le permita
al alumnado emprender y generar cambios tanto en el entorno como en la sociedad
(Espíritu et al. 2012).
Por
su parte, en un estudio realizado sobre universidades públicas en México y su
función en el desarrollo de las competencias emprendedoras (Valdivia et al.,
2019), se muestra la estrecha relación que debe existir entre las universidades
y las organizaciones, pues este lazo permite a los alumnos vincular los
conocimientos teóricos con la práctica. Al tomar como ejemplo a los
emprendedores exitosos los estudiantes podrán identificar y analizar las ideas
e iniciativas de emprendimiento propios. Para lograr una sinergia adecuada y
desarrollar el emprendimiento desde las universidades, resulta prioritario
revisar el currículum con el objetivo de contribuir de forma efectiva al
desarrollo del modelo basado en competencias. Un ejemplo de la flexibilidad
necesaria para la implementación de alternativas son las titulaciones en dos o
más instituciones y no solo a nivel nacional sino también a nivel internacional
(Valdivia et al., 2019).
Ampliando
lo anterior, Gómez (2014) enlista las principales competencias emprendedoras
que se busca desarrollar en los estudiantes de Educación Superior (ver Tabla
3).
Tabla 3
Competencias
emprendedoras para Estudiantes de Educación Superior
|
Habilidades |
Actitudes |
Conocimientos |
|
Reconocer
oportunidades a lo largo de la vida. |
Vocación o pasión por lo que se hace. |
Economía,
libre empresa y su funcionamiento. |
|
Capacidad
de innovación. |
Necesidad de logro. |
Finanzas,
economía de mercado y su funcionamiento. |
|
Obtener
y organizar recursos. |
Percepción de los aspectos positivos de
emprender. |
Rol
de las empresas en la economía. |
|
Poner
en marcha y gestionar proyectos. |
Tolerancia al fracaso. |
Características
de los sectores económicos |
|
Pensar
de manera creativa y crítica. |
Compromiso. |
Áreas
funcionales de una organización. |
|
Liderar. |
Flexibilidad y confort con la
incertidumbre. |
Mercadotecnia
y comercialización. |
|
Evaluar
los riesgos relacionados con el emprendimiento. |
Confianza en sí mismo. |
Procesos,
estrategia y capacidad de planificación. |
|
Trabajar
en equipo. |
Atención a las oportunidades. |
Regulación
(contratos, licencias e impuestos). |
|
Habilidades
de comunicación o asertividad. |
|
|
Fuente.
Gómez (2014, p. 146)
Las
dificultades que enfrentan los jóvenes para integrarse al mercado laboral
requieren de acciones para empoderarlos y crear un contexto de desarrollo
económico incluyente, en el que cuenten con más competencias y mayores áreas de
oportunidad en el emprendimiento. Estos avances solo podrán lograrse al
fomentar políticas que lo permitan, es por ello que en el informe de
“Perspectivas Económicas de América Latina 2017” se propone (OCDE, 2016, p.22):
promover la formación y la capacitación continua a través del fortalecimiento
del sistema educativo, establecer programas que respondan mejor a los
requerimientos del mercado desarrollando competencias, recopilar datos e
información sobre las competencias con las que cuenta la población y que
demandan las organizaciones para desarrollar estrategias nacionales que
permitan mejorar las competencias, ofertar programas de capacitación dirigidos
a los jóvenes para desarrollar sus competencias financieras y de gestión, y
evaluar rigurosa y sistemáticamente los programas de capacitación y
emprendimiento para determinar áreas de oportunidad y mejora.
Para determinar la muestra, se obtuvo información en
la Dirección General de Control Escolar UNAM, la cual reportó que para 2018 la matricula
total en la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM) ascendió a 10,682 estudiantes distribuidos
de la siguiente forma (tabla 4):
Determinación de la muestra
Tabla 4
Población
de estudiantes de la FCA-UNAM
|
Carrera |
Hombres |
Mujeres |
Total |
Proporción |
|
Licenciatura en administración |
2 133 |
2 473 |
4 606 |
43% |
|
Licenciatura en contaduría |
3 109 |
2 501 |
5 610 |
53% |
|
Licenciatura en Informática |
364 |
102 |
466 |
4% |
|
Total |
5 606 |
5 076 |
10 682 |
100% |
Nota: estos datos corresponden a los publicados por
Briseño-Aguirre et al. (2024), puesto que se derivan del mismo proyecto de
investigación, resaltando que su contribución radica en el análisis especifico
de las competencias emprendedoras como variables que explican la intención de
emprendimiento, mediante un análisis multivariado distinto al empleado en
trabajos previos.
El
cálculo de la muestra se realizó por cada una de las carreras aplicando la
fórmula para determinar una muestra proveniente de una población finita,
considerando un nivel de confianza del 95%, un margen de error del 5% y una
proporción esperada de p=q=0.5, lo que permitió ampliar la varianza poblacional
y garantizar la representatividad de la muestra. Obteniendo una muestra de 371
alumnos, si bien el diseño muestral consideró una estratificación por carrera,
la aplicación del cuestionario a través de medios electrónicos implico un
muestreo no probabilístico por conveniencia. Para que la muestra fuera
representativa y respetara la proporción de cada licenciatura, se determinó que
se debía contar al menos con la respuesta de 160 estudiantes de administración,
196 de contaduría y 15 de informática.
Cuestionario
Se
diseño un cuestionario directo estructurado basado en la revisión de la
literatura, en el que se consideraron tres variables principales de las
competencias emprendedoras: Habilidades y destrezas, Actitudes y Conocimientos
(Tabla 5). Se utilizaron como opciones de respuesta una escala tipo Likert del
1 al 6, en la que el 1 significa totalmente en desacuerdo y el 6 totalmente de
acuerdo, además de una pregunta dicotómica.
Tabla 5
Competencias
emprendedoras, dimensiones, ítems
|
Variables |
Autores |
Ítems |
Preguntas |
|
Habilidades y destrezas |
Ahumada, 2013; Alanya, 2012;
Delors,1996; Gartner,1990; Guerrero et al., 2016; Gámez, 1998; Hofstede,
2011; Piperopoulos, 2012; Rodríguez y Jiménez,
2005; Rodríguez y Serralde, 1991; Schumpeter, 1939; Timmons, 1990; Varela,
2001; Varela y Bedoya, 2006. |
Uso
de recursos |
1 |
|
Poner
en práctica ideas |
2 |
||
|
Curiosidad
e innovación |
3 |
||
|
Capacidad
de liderazgo |
4 |
||
|
Consejero
profesional |
5 |
||
|
Búsqueda
de apoyo profesional |
6 |
||
|
Bienestar
social |
7 |
||
|
Capacidad
de previsión |
8 |
||
|
Facilidad
de comunicación |
9 |
||
|
Autonomía |
10 |
||
|
Actitudes |
Ahumada, 2013; Alanya, 2012;
Bandura,1994; Castaño, 1983; Delors, 1996; De Noble et al., 1999; GEM, 2014;
y Varela y Bedoya, 2006. |
Perseverancia |
11 |
|
No
procrastinar |
12 |
||
|
Disposición
para adoptar cambios |
13 |
||
|
Capacidad
para resolver problemas |
14 |
||
|
Reconocimiento
de oportunidades |
15 |
||
|
Tomar
en cuenta al personal |
16 |
||
|
Conocimientos |
Gómez, 2014; Echeverría y
Martínez, 2018; Mavila et al., 2009; Varela y Bedoya, 2006 |
Finanzas
y Economía |
17 |
|
Condiciones
del Mercado |
18 |
||
|
Fortalezas
y Debilidades |
19 |
||
|
Amenazas
y oportunidades |
20 |
||
|
Plan
de negocio |
21 |
||
|
Sectores
económicos |
22 |
||
|
Funciones
básicas de una empresa |
23 |
||
|
Regulaciones
de negocios |
24 |
||
|
Nuevas
tecnologías |
25 |
||
|
Intención de emprendimiento |
Liñán & Chen, 2006; Liñán et
al., 2013 *Dicotómica Si/No Likert de 7 puntos |
Intención
de emprendimiento* |
26 |
|
Determinación
de emprender |
27 |
||
|
Disposición
de emprender |
28 |
||
|
Esfuerzo
para emprender |
29 |
||
|
Deseo
personal de emprender |
30 |
||
|
Planear
a futuro |
31 |
||
|
Iniciativa
al emprender |
32 |
*Pregunta dicotómica
si/no
Prueba piloto
Para
la prueba piloto se contó con la recolección de datos de 30 alumnos, lo que
permitió identificar algunas áreas de oportunidad como ajustes en la redacción
de las preguntas para darles mayor claridad, así como la modificación de
algunas opciones de respuesta para dar precisión a estas. Posterior a estos
cambios se contaba con el cuestionario definitivo.
Recolección de datos
La aplicación del instrumento se realizó
considerando las condiciones de pandemia vividas durante el desarrollo de la
investigación, por lo que se decidió elaborar un cuestionario en Google Forms, la liga del cuestionario autoadministrado fue
compartido con los estudiantes durante el mes de junio de 2021, con el apoyo de
los jefes de carrera y profesores de la FCA-UNAM que brindaron su colaboración con
la investigación.
Resultado de la recolección de datos se obtuvieron
1,141 respuestas. Cifra superior a la calculada en la determinación de la
muestra lo que permitió brindar una mayor solidez a los resultados, respetando
las proporciones correspondientes a cada una de las licenciaturas: 43% de
administración, 53% de contaduría y 4% de informática. Cabe destacar que el
estudio siguió los principios éticos de investigación con personas, es decir,
la participación fue voluntaria, se obtuvo consentimiento informado, se
garantizó el anonimato de las respuestas y los datos fueron usados únicamente
con fines académicos.
Análisis de confiabilidad
Para determinar la confiabilidad del instrumento se
aplicó la prueba del Coeficiente Alfa de Cronbach por cada una de las variables,
utilizando el programa estadístico SPSS PC versión 20 para Windows, con
resultados muy cercanos a la unidad, a excepción de las actitudes que muestran
una confiabilidad moderada, si bien el valor mínimo recomendable del
coeficiente suelen encontrarse en valores a partir del 0.70 (Tavakol y Dennick,
2011), diversos autores
indican que en estudios exploratorios y con escalas actitudinales, pueden
considerarse aceptables los valores entre 0.60 y 0.70 (George y Mallery, 2019),
por lo que, aunque la variable tenga una consistencia interna moderada, da su
naturaleza se considera adecuada para el tipo de estudio presentado, aclarando
esto puede considerarse que el cuestionario en general tiene una confiabilidad
alta.
Tabla 6
Análisis
de confiabilidad por variable
|
Variables |
Alfa de Cronbach |
|
Habilidades y destrezas |
0.812 |
|
Actitudes |
0.616 |
|
Conocimientos |
0.879 |
|
Intención de emprendimiento |
0.891 |
Fuente. Elaboración propia
Los
datos recolectados fueron analizados con el apoyo del programa estadístico SPSS
PC para Windows, versión 20. Para los factores habilidades, actitudes, y
conocimientos se utilizaron como opciones de respuesta una escala tipo Likert
del 1 al 6, siendo 1, totalmente desacuerdo y 6 totalmente de acuerdo, mientras
que para la variable intención de emprendimiento iban del 1 al 7.
Competencias emprendedoras
Derivado
de un análisis de las medias se identificó que las competencias emprendedoras
referentes a las habilidades y destrezas, como la ejecución de ideas de
negocio y el aprovechamiento de recursos, muestran valores de 4.88 y 4.76 para
administración de segundo y cuarto semestre respectivamente, mientras que el
octavo semestre alcanza 4.81. Lo que podría sugerir que al iniciar la carrera
los alumnos se perciben como hábiles y diestros para emprender, sin embargo,
esta percepción desciende ligeramente en los semestres consecutivos, quizá
debido a que los estudiantes tienen un mejor entendimiento de las implicaciones
de emprender y por tanto no se perciben tan hábiles y diestros como al inicio
de su carrera. En este mismo sentido podría encontrarse el incremento alcanzado
durante el último semestre, pues al sentirse más preparados los alumnos de
administración se perciben más hábiles y diestros.
En
la carrera de Contaduría, las medias son muy similares, se tienen 4.84 para el
segundo y 4.74 para cuarto semestres, mientras que, alcanzan 4.72 y 4.64 para
en sexto y octavo semestre respectivamente. Es importante resaltar que mientras
los alumnos de administración muestran mejoría en su percepción al final de su
carrera, los alumnos de contaduría son consistentes en la disminución de las
medias conforme avanzan en los semestres de formación que, aunque muestra una
disminución ligera, puede deberse al mapa curricular que esta menos cargado a
asignaturas de emprendimiento; misma razón que podría explicar por qué en la
carrera de informática la media alcanza 4.49, ponderación menor a la de las
otras carreras (Ver Tabla 7).
Tabla 7
Competencias
emprendedoras
|
Carrera |
Administración |
Contaduría |
Informática |
|||||
|
Semestre |
2° |
4° |
8° |
2° |
4° |
6° |
8° |
Todos |
|
Habilidades y destrezas |
4.88 |
4.76 |
4.81 |
4.84 |
4.74 |
4.72 |
4.64 |
4.49 |
|
Actitudes |
4.85 |
4.80 |
4.74 |
4.75 |
4.78 |
4.75 |
4.75 |
4.48 |
|
Conocimientos |
4.39 |
4.47 |
4.77 |
4.14 |
4.47 |
4.53 |
4.49 |
3.88 |
Fuente. Elaboración
propia
En
lo referente a las actitudes (especialmente hacia el logro de metas), en
la carrera de administración los valores alcanzados en las medias de segundo y
cuarto semestre son de 4.85 y 4.80 respectivamente, mientras que en octavo
semestre se observa una media de 4.74. Respecto a las actitudes, se observa un
descenso en las medias de los alumnos al avanzar en su formación, la cual,
podría deberse a que los alumnos van incorporándose al mercado laboral y
probablemente pierden un poco el interés en emprender, prefiriendo ser colaboradores
en alguna organización. En la carrera
de contaduría los valores de las medias alcanzadas son muy estables,
observándose 4.75 y 4.78 en segundo y cuarto semestre respectivamente, mientras
que en sexto y octavo se observa el mismo valor de la media de 4.75 para ambos.
Para la carrera de informática la media fue de 4.48, valores ligeramente más
bajos que el de las otras carreras.
Los
conocimientos necesarios para la actividad emprendedora son percibidos
como positivos, con resultados por arriba de la media por parte de la
licenciatura en administración, mostrando en el segundo y cuarto semestre 4.39
y 4.47 respectivamente, mientras que en el octavo semestre se observa un
incremento con un 4.77. Estos valores por arriba de la media también se
replican en la licenciatura de contaduría, aunque son un poco más bajos que en
la carrera de administración, con valores de 4.14 y 4.47 para segundo y cuarto
semestre respectivamente, y 4.53 para sexto y 4.49 para octavo semestre. Respecto
a la carrera de informática la media alcanzada es notoriamente menor al de las
otras dos carreras (3.88) lo que puede deberse a una escasa oferta de
asignaturas sobre emprendimiento para esta carrera en particular y quizá debido
a la naturaleza de su propio campo de aplicación.
Análisis correlacional
Para
identificar la relación que existe entre la intención de emprender y las
competencias emprendedoras, a través, de sus variables: Habilidades y
destrezas, Actitudes y Conocimientos, se realizó un análisis de correlación de
Spearman, ya que las variables se midieron a través de una escala tipo Likert
este análisis resulta mas adecuado para variables
ordinales que buscan acercarse a una medición métrica. En dicho análisis se
determinó que las tres variables tienen correlaciones medias (cercanas a 0.50),
Habilidades y destrezas, Actitudes y Conocimientos; lo que podría significar
que estos elementos guardan una relación importante con la intención de
emprendimiento. En este mismo sentido con valores ligeramente más altos, la
variable de los Habilidades y destrezas muestra una correlación más fuerte, lo
que sugiere que un mayor desarrollo de habilidades prácticas relacionadas con
el emprendimiento podría brindar la seguridad necesaria para decidir iniciar un
emprendimiento propio. De ahí que las Universidades y las Instituciones de
Educación Superior tengan un papel crucial para impulsar la intención de
emprendimiento (ver Tabla 8).
Tabla 8
Relación
entre la intención de emprender y las competencias emprendedoras
|
Variables |
Coeficiente de
correlación de Spearman |
|
Habilidades y destrezas |
.507** |
|
Actitudes |
.418** |
|
Conocimientos |
.403** |
**. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).
Análisis Multivariado
Para
determinar la influencia de las variables que conforman las competencias
emprendedoras: Habilidades y destrezas, Actitudes, y Conocimientos sobre la
intención de emprender, se plantea la siguiente hipótesis de investigación:
H1:
Las Habilidades y destrezas (X1), las Actitudes (X2) y los Conocimientos (X3),
influyen sobre la intención de emprender (Yi).
Se
aplicó un análisis de regresión múltiple para lo cual se planteó la siguiente
ecuación de regresión:
Yi = β0 + β1X1 + β1X2+ βX3 +Є
Cómo
resultado se obtuvieron tres modelos que se resumen a continuación en la tabla
9:
Tabla 9
Modelos
de Regresión lineal múltiple
|
R |
R
cuadrado |
R
cuadrado corregido |
Error
tip de la estimación |
|
|
1 |
0.498ª |
0.248 |
0.247 |
1.03936 |
|
2 |
0.511b
|
0.261 |
0.260 |
1.03062 |
|
3 |
0.520c |
0.271 |
0.269 |
1.02420 |
a. Variables
predictoras: (Constante), HabilyDestr
b. Variables
predictoras: (Constante), HabilyDestr, actitudes
c. Variables
predictoras: (Constante), HabilyDestr, actitudes,
conocimientos
La
significación de F es de <0.001 por lo que el modelo permite explicar la
variable dependiente, es decir, es estadísticamente significativo. Además, la R
cuadrada es de 0.271, lo que significa que el modelo explica a la varianza de
la intención de emprender en un 27.1%, resaltando la importancia de las
competencias emprendedoras para que una persona decida emprender.
Tabla 10
Coeficientes
del modelo de regresión lineal múltiple
|
Modelo |
Coeficientes estandarizados no B |
Desv.
error |
Coeficientes estandarizados Beta |
t |
Sig. |
|
(Constante) |
0.146 |
0.217 |
|
0.672 |
0.501 |
|
Habilidades y destrezas |
0.573 |
0.063 |
0.334 |
9.166 |
<0.001 |
|
Actitudes |
0.202 |
0.054 |
0.130 |
3.777 |
<0.001 |
|
Conocimientos |
0.183 |
0.046 |
0.126 |
4.012 |
<0.001 |
Variable dependiente: Intención de
emprendimiento
Considerando
el resultado de los valores de la constante y las betas de cada variable, el modelo
es el siguiente:
Yi
(Intención de emprender) =0.146 + las Habilidades y destrezas (0.573),
las Actitudes (0.202) y los Conocimientos (0.183), influyen sobre la Intención
de emprender (Yi).
El
modelo permite evaluar la influencia individual y conjunta de las Habilidades y
destrezas, las Actitudes y los Conocimientos como variables que inciden en la
intención de emprendimiento, reforzando el resultado de las correlaciones
previas y mostrando que una de las principales variables que incide en la
intención de emprendimiento son las habilidades y destrezas; variable que, en
conjunto con las Actitudes y los Conocimientos, permiten entender la
importancia de desarrollar en los estudiantes estas competencias emprendedoras
para fomentar el espíritu emprendedor.
Los
resultados de esta investigación refrentes a las habilidades y destrezas
para emprender, arrojaron valores arriba del promedio para todas las
carreras, no obstante, los alumnos de la carrera de informática mostraron
valores ligeramente menores. La evaluación de los alumnos de todas las
licenciaturas es buena respecto al reconocimiento de oportunidades, la
innovación, la obtención y organización de recursos, el pensamiento crítico, el
liderazgo, la evaluación de riesgos y el trabajo en equipo (Gómez, 2014), es
decir, las habilidades y destrezas necesarias para emprender. Sin embargo, los
administradores y contadores, muestran un pequeño decremento de los valores en
los semestres avanzados, lo que podría deberse a que durante estos semestres
los alumnos, aunque tienen como parte de su mapa curricular asignaturas como
Administración de Proyectos de Inversión y Administración Estratégica (FCA,
2021a) para los administradores e Ingeniería financiera para los contadores
(FCA, 2021b), que están relacionadas con
el emprendimiento; tienen también, un conjunto de asignaturas optativas que les
permiten especializarse en áreas propias de sus carreras, las cuáles estarían
seleccionando prioritariamente.
En
sintonía con los resultados referentes a las habilidades y destrezas, los
valores obtenidos como parte de las actitudes muestran patrones
similares. Los estudiantes de informática muestran valores menores, y las
actitudes de los alumnos de contaduría y administración resultaron más
favorables en los primeros semestres con leves decrementos en los semestres
avanzados. Lo que posiblemente es consecuencia de tener más asignaturas
relacionadas con el emprendimiento en su mapa curricular, así, los resultados sugieren
la conveniencia de reforzar estas habilidades y destrezas dado que es
precisamente en estos semestres donde podrían requerirse mayores esfuerzos para
desarrollar el espíritu emprendedor de los estudiantes y, por tanto, encaminar
los esfuerzos para alcanzar valores más elevados referentes a la actitud
emprendedora.
Los
conocimientos, contrario a algunas investigaciones como las de Espíritu
et al. (2012), son identificados como uno de los principales elementos de las
competencias emprendedoras que inciden en la intención de emprendimiento.
Coincidiendo con el análisis de medias, pues los conocimientos son percibidos
como positivos, especialmente para los alumnos de la carrera de administración;
pues, aunque durante los primeros semestres arrojan valores altos (segundo y
cuarto semestre 4.39 y 4.47 respectivamente), estos mejoran para octavo semestre
(4.77). En la carrera de contaduría estos valores también son superiores a la
media, aunque son levemente más bajos que los de la carrera de administración.
En la carrera de informática la media alcanzada es notoriamente menor al de las
otras dos carreras (3.88), lo que puede deberse a una escasa oferta de
asignaturas sobre emprendimiento para esta carrera en particular y quizá debido
a la naturaleza de su propio campo de aplicación.
Un
emprendedor es aquel individuo innovador y dotado de creatividad, dispuesto
aceptar el riesgo que conlleva la puesta en marcha de sus ideas y proyectos,
que persevera e identifica las adversidades no como fracasos sino como áreas de
oportunidad y de aprendizaje. Algunas de las principales motivaciones para
emprender son la necesidad, el deseo constante de independencia o el altruismo,
es decir ayudar a otros, por lo que evalúa los escenarios para una mejor toma
de decisiones y para crear valor económico, social y/o ambiental.
Actualmente,
la globalización y los constantes cambios, económicos, políticos y sociales
representan retos importantes para los actuales y futuros emprendedores, por lo
que desarrollar competencias emprendedoras es una necesidad imperante para
hacer frente al contexto actual. Las competencias están conformadas por el
conjunto de habilidades, destrezas, conocimientos y actitudes que, de forma
conjunta, son necesarias en la solución de problemas o para responder de forma
pertinente a una situación nueva o específica. En el caso específico del
emprendimiento estas habilidades, destrezas, conocimientos y actitudes son
atributos necesarios que, en su conjunto, permiten a los emprendedores alcanzar
sus objetivos empresariales, es decir, crear, mantener y/o desarrollar una
organización.
Las
competencias emprendedoras guardan una importante incidencia en el desarrollo
de la intención de emprendimiento y particularmente, al identificar a los
conocimientos como una de las principales variables de las competencias
emprendedoras, resalta la importancia que las Instituciones de Educación
Superior tienen, dado que, desde los planes de estudio pueden permitir a los
estudiantes adquirir los conocimientos necesarios y, en general, desarrollar
las competencias necesarias para generar organizaciones y, por tanto,
contribuir a contrarrestar las perspectivas poco alentadoras de empleo que
tienen los jóvenes latinoamericanos, así como aprovechar las oportunidades de
los cambios sociales, políticos y económicos.
La presente investigación permitió identificar que existe una
relación entre las competencias emprendedoras: Habilidades y destrezas,
Actitudes y Conocimientos, y la intención de emprendimiento, poniendo énfasis
en los conocimientos como uno de los principales elementos que inciden en la
intención de iniciar un negocio. Lo que resulta congruente con los resultados
del análisis de las medias, pues los estudiantes se perciben más aptos para
emprender en la medida en que cuentan con más conocimientos especializados
derivado del avance de su formación académica. En este mismo orden de ideas,
esta percepción es más notoria en los estudiantes de administración quienes a
lo largo de los semestres suelen contar con una amplia gama de asignaturas
empresariales en sus planes de estudio que fomentan el espíritu emprendedor.
Los hallazgos permiten enfatizar la importancia de las
Instituciones de Educación Superior para dar prioridad a diseñar, generar e
implementar estrategias encaminadas a impulsar el desarrollo de las
competencias emprendedoras, pues si bien las habilidades y destrezas son la
variable principal, en conjunto con los conocimientos y las actitudes, forman
un pilar más robusto que puede impulsar la intención de emprendimiento de sus
estudiantes. El trabajo tiene algunas limitaciones, al haber obtenido la
información durante la pandemia puede haber sesgos en las respuestas de los
alumnos, pues su percepción puede haberse visto comprometida por el contexto,
de igual forma al ser un estudio de corte transversal, resultaría importante
realizar comparaciones entre los alumnos de otras generaciones, pues la brecha
generacional podría influir en los resultados. Otra posibilidad que se
consideraría para futuras investigaciones es identificar si la variable de
género muestra variaciones en los resultados y realizar un análisis factorial
que permita una medición más precisa de las variables.
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[1] Maestra;
Profesora e investigadora de tiempo completo; Facultad de Contaduría y
Administración-UNAM, México, línea de investigación: Estudios de género en las
Organizaciones y RRHH; nadia.aguirre1201@gmail.com;
https://orcid.org/0000-0003-4296-20912.
[2] Maestra;
Profesora e investigadora de tiempo completo; Facultad de Contaduría y
Administración-UNAM; México, línea de investigación: Estudios de género en las
Organizaciones y RRHH; gzlkaren@gmail.com;
https://orcid.org/my-orcid?orcid=0000-0003-0383-5583
[3] Doctora;
Profesora e investigadora de tiempo completo; Facultad de Contaduría y
Administración-UNAM; País, línea de investigación Competitividad y problemática
financiera de las pequeñas empresas y Creación de valor en las organizaciones; maluisasaavedra@yahoo.com;
https://orcid.org/0000-0002-3297-11573