Competencias emprendedoras y su impacto en la intención de emprendimiento en estudiantes universitarios

Entrepreneurial skills and their impact on entrepreneurial intentions in university students

Nadia de la Luz Briseño-Aguirre[1], Karen Gisel Velázquez-Rojas[2] y María Luisa Saavedra-García[3]


Resumen

El objetivo de esta investigación es identificar la relación que existe entre las competencias emprendedoras y su impacto en la intención de emprendimiento, permitiendo enfatizar en aquellas competencias que deben considerarse al generar acciones que impulsen la intención de emprendimiento en estudiantes universitarios, por lo que se diseñó un cuestionario directo estructurado en el que participaron más de mil estudiantes de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Nacional Autónoma de México pertenecientes a las carreras de  Contaduría, Administración e Informática. Los resultados muestran que las competencias emprendedoras se componen de tres variables principales: las habilidades y destrezas, las actitudes y los conocimientos. Si bien, las tres variables influyen significativamente en la intención de emprendimiento, los conocimientos muestran un mayor impacto en la intención de los individuos para iniciar un negocio. Esto resalta el papel fundamental de las Instituciones de Educación Superior al diseñar e implementar programas en pro del impulsar la intención de emprendimiento.

Palabras clave: competencias emprendedoras, emprendimiento, estudiantes

 

Abstract

The objective of this research is to identify the relationship between entrepreneurial competencies and their impact on entrepreneurial intention, with the goal of determining which competencies should be considered when designing actions to promote entrepreneurial intention among university students. For this purpose, we developed a direct structured questionnaire and administered it to 1,141 students from the Accounting, Administration, and Computer Science programs at the Faculty of Accounting and Administration of the National Autonomous University of Mexico. The results show that entrepreneurial competencies consist of three main variables: skills and abilities, attitudes, and knowledge. Although all three variables significantly influence entrepreneurial intention, our findings indicate that knowledge has the greatest impact on individuals' intention to start a business. These results highlight the fundamental role of Higher Education Institutions in designing and implementing programs to promote entrepreneurial intentions.

Key words: entrepreneurial skills, entrepreneurship, students

Códigos JEL: L26, J24, P46

 

Introducción

La actividad emprendedora es un factor relevante para el crecimiento económico, la innovación y la generación de empleo (Schumpeter, 1939; Cuervo, et al. 2007 y Veliz et al., 2024), es decir, el emprendimiento tiene una gran importancia para la sociedad y la economía, la ejecución de ideas que se consolidan en organizaciones tiene contribuciones importantes: son uno de los elementos centrales que componen el proceso de renovación y cambio que caracteriza una economía de mercado (Schumpeter, 1939; Gartner, 1990), debido a que son estas contribuciones de cambio e innovación tecnológica lo que permite el crecimiento y desarrollo de la productividad. Además, es por medio del emprendimiento que muchas personas encuentran una forma de subsistir, mejorar su posición económica y calidad de vida (Veliz, 2024).

En el ámbito de la educación empresarial se otorga una mayor atención a la creación de nuevas empresas por lo que se presenta una necesidad imperante de una mejor comprensión de las actitudes de los estudiantes, debido a que estos son los empresarios en potencia para el futuro. Se ha encontrado que los estudiantes que viven en un ambiente que promueve y fomenta al emprendedor, que por tanto desarrollan competencias vinculadas con la gestión y tienen una percepción positiva hacia el emprendimiento, eventualmente tendrán un mayor deseo de convertirse en empresarios. Este hallazgo permite dar solidez al argumento que señala que el espíritu emprendedor es un proceso que puede aprenderse, por lo que resulta indispensable desarrollarlo desde las aulas y ser fomentado por docentes que tienen experiencia con el emprendimiento (Araya-Pizarro, 2021).

Es por ello que, el objetivo del presente trabajo es identificar la relación que existe entre las competencias emprendedoras y la intención de emprendimiento, e identificar cuáles son las competencias necesarias para emprender y que se deben considerar al momento de implementar programas para los estudiantes universitarios, con el fin de impulsarlos hacia el emprendimiento y ampliar sus alternativas de desarrollo individual y colectivo.

 

Perfil del emprendedor

Diversos estudios sugieren que la actividad emprendedora suele asociarse  con determinadas características individuales, como altos niveles de perseverancia para alcanzar una oportunidad que les permita crear valor, la identificación de oportunidades para alcanzar su objetivo pueden optar por crear una empresa nueva o desarrollar una ya existente; y la tolerancia al riesgo que les permite considerar las consecuencias y las recompensas que sus decisiones y esfuerzos pueden significar (Cuervo, et al, 2007; Longenecker et al., 2012). 

En esta misma línea, Knight (2002) señala que un emprendedor es aquel hombre racional, que logra identificar lo que quiere y concentra su conducta para poder conseguirlo, además es inteligente, obstinado y ambicioso, y los beneficios económicos han sido identificados como una de las motivaciones para emprender, aunque no la única. Knight describe características que en efecto pueden ser muy valoradas en el ámbito empresarial, también es importante señalar que las características descritas pueden no presentarse de esta manera, por ejemplo, existen emprendedores cuya principal motivación no es generar valor económico, sino social, y son denominados emprendedores sociales (García-Uceda et al., 2019).

Autores como Cuervo et al. (2007) apuntan a tres ideas básicas que podrían explicar la aparición de la actividad emprendedora. La primera idea, se encuentra estrechamente relacionada con los atributos descritos por Knight (2002), describiendo al emprendimiento como un atributo individual que permite a las personas hacer frente a la incertidumbre y los riesgos, y orientar sus esfuerzos a alcanzar logros, es decir, aquellas características que diferencian a los emprendedores del resto de la sociedad (Gutiérrez-Mora et al., 2021). La segunda de estas ideas señala que las condiciones económicas y ambientales motivan el emprendimiento, considerando elementos como el tamaño y la estructura del mercado, las innovaciones en tecnología o el nivel de desarrollo de la industria. Y, la tercera implica el vínculo que existe entre la actividad emprendedora y la labor de las instituciones, la cultura y los valores sociales.

Por su parte, López et al., (2023), refiere que suelen encontrarse ciertas características comunes entre los emprendedores, como modelos empresariales cercanos tanto en la familia como en el trabajo, una disposición a tomar riesgos bien estudiados y que pueden ser controlados, además de experiencia en la creación de empresas. Esto indica que tanto las habilidades como la experiencia adquirida y la educación recibida, de forma integral, se traducen en motivación, que, al considerar los factores ambientales, conducen al emprendedor, a mostrar comportamientos relacionados con la intención de emprendimiento (Ynzunza e Izar, 2021).

Para comprender que motiva la intención de emprendimiento, Riveros (2022) retoma el modelo de la teoría de la Acción Planeada propuesta por Ajzen (1991) y lo complementa con lo establecido por Linan et al. (2013). Así, no solo se consideran aspectos como la actitud personal, la norma subjetiva y el control percibido, sino que se amplía la comprensión de la intención de emprendimiento al integrar factores como la evaluación social y la evaluación social cercana, que resaltan la importancia de la cultura y el entorno social inmediato en las decisiones de iniciar un negocio. Además de elementos como las habilidades empresariales y el conocimiento del ecosistema emprendedor, permiten considerar la preparación y el contexto de un individuo y por tanto las bases con las que cuenta para emprender, resaltando un conjunto de factores individuales y sociales que inciden en la decisión de iniciar un negocio.

Con base en la literatura, se puede señalar que una persona emprendedora suele caracterizarse por ser innovadora y dotada de creatividad, dispuesta a aceptar el riesgo que conlleva la puesta en marcha de sus ideas y proyectos, que persevera e identifica a las adversidades experiencias de aprendizaje. La motiva su deseo constante de independencia, por lo que evalúa los escenarios para una mejor toma de decisiones. Se ha identificado que las personas emprendedoras están dotadas de ciertas características que en su conjunto permiten diferenciarlas de otras que no suelen relacionarse con la actividad emprendedora, a este conjunto de características se les conoce como competencias y específicamente en el ámbito organizacional como competencias emprendedoras.

 

Las competencias y su clasificación

Sobrado y Fernández (2010) definen la competencia como “la capacidad de afrontar demandas complejas en un contexto determinado. Presupone relacionar y movilizar prerrequisitos psicosociales, como la integración de habilidades cognitivas y prácticas asociadas, conocimientos, creatividad, motivación, valores, actitudes, emociones y otros componentes sociales y de la conducta que se movilizan para efectuar una acción efectiva y cumplir una demanda en un contexto específico” (p. 18).

En México, el Consejo Nacional de Normalización y Certificación de Competencias Laborales (CONOCER) es una organización cuyo propósito es incrementar la productividad del capital humano para la competitividad, a través de un Sistema Nacional de Competencias. El CONOCER define a las competencias como el conjunto de habilidades, destrezas, conocimientos y actitudes que se integran de forma asertiva para la solución pertinente de problemas en situaciones nuevas o especificas (Gobierno de México, 2017). Este organismo además se encarga de buscar mecanismos o certificaciones para garantizar que los individuos cuenten con las competencias necesarias para sobresalir en el mercado laboral.

CONOCER (2015) indica que las necesidades del futuro están establecidas en una “cultura del mérito” y en las competencias duras, es decir, del saber y del saber basado en el saber ser y saber convivir, también conocidas como competencias blandas. Debido a las demandas de un sistema globalizado y para hacer frente a los cambios que se acercan, es indispensable desarrollar personas competentes en el uso de herramientas tecnológicas, orientadas a innovar y ser creativas, para que a su vez sea cada vez más competitivos; de ahí la necesidad de pensar en una certificación de nichos y de competencias específicas y no competencias genéricas. Especialmente debido a las condiciones de la 4ª Revolución Industrial, que replantea la importancia del aprendizaje continuo para solucionar problemas nuevos y cada vez más complejos, adquirir diversas competencias como las participativas y personales, relacionadas con la inteligencia emocional, las habilidades socioemocionales y la creatividad (Echeverría y Martínez, 2018; Basco et al., 2020).

En este mismo orden de ideas, se puede definir a las competencias como “el conjunto de conocimientos, habilidades, destrezas y aptitudes necesarias para el trabajo efectivo de un individuo en un ambiente específico de trabajo” (Savaneviciene y Stukaite, 2008, p.81). El mismo autor señala que las demandas del mundo actual requieren una nueva priorización entre las competencias sociales, profesionales y conceptuales, en el que las denominadas competencias sociales deben ser consideradas tan relevantes como las profesionales y conceptuales, principalmente como respuesta al cambio de los paradigmas (Savaneviciene y Stukaite, 2008). 

Algunos autores señalan que las competencias pueden ser clasificadas mediante las tipologías que se describen en la tabla 1.

 

Tabla 1

Clasificación de las competencias

Autores

Tipos

Descripción

Bunk (1994)

Técnica

Están relacionadas con los elementos cognoscitivos, las destrezas y la capacidad de realizar las tareas comprendidas en un ámbito de trabajo.

Metodológica

Conocer y aplicar los procedimientos adecuados a las tareas asignadas y a las contingencias que puedan presentarse, además de encontrar alternativas de solución de manera independiente, encontrar vías de solución y trasladar de forma adecuada la experiencia a otros problemas que se presenten en el trabajo.

Social

Significa formar vínculos de colaboración con otros a través de la comunicación, generando una sinergia de grupo y colaboración entre los miembros de una organización. 

Participativa

Se refiere a involucrarse en la forma de organización del puesto y el entorno de trabajo, es decir, el individuo es competente para aceptar responsabilidades, organizar y decidir.

Vossio (2002)

Específicas

Está compuesta por las actitudes, destrezas y conocimientos necesarios para desempeñar una actividad específica de índole profesional.

Genéricos

Son usuales para un grupo de sectores, pero vinculados a una misma ocupación.

Esenciales

Se refieren a las habilidades, entre los principales ejemplos se pueden mencionar la solución de problemas, actitudes, uso de información tecnológica, comunicación y facilidad para los idiomas.

Escobar (2005)

Genéricas

Se encuentran relacionadas con los rasgos de la personalidad, conocimientos, comportamientos y aptitudes que resultan usuales a un grupo de profesiones.

Específicas

Se refieren a las características relacionadas con una profesión en concreto, un grupo de puestos particulares dentro de una organización o niveles de desempeño.

Delors (1996)

Saber (cognitivas)

Está relacionada con la adopción y aplicación de aspectos cognoscitivos pertenecientes a una ciencia. 

Hacer (experimentales)

Se relaciona con la aplicación y conjuga el orden, control y la transformación de los conocimientos teóricos en práctica.

Ser

Se vinculan diferentes áreas como la afectiva-emocional, el autoconocimiento y el autocontrol.

Fuente. Elaboración propia con base en Bunk (1994), Delors (1996), Vossio (2002) y Escobar (2005).

 

La literatura coincide en que las competencias no solo tienen un campo de aplicación, es decir, no se limitan al área cognoscitiva, sino que también integran dimensiones conductuales y afectivas (Sobrado y Fernández, 2010; Savaneviciene y Stukaite, 2008) por esta razón, cuando se estudian las competencias es pertinente referirse a los conocimientos, las habilidades, destrezas y actitudes necesarias para realizar un trabajo concreto. Particularmente, para efectos de esta investigación, el estudio se centrará en los conocimientos, las habilidades y destrezas, y las actitudes necesarias para emprender, es decir, las competencias emprendedoras.

 

Competencias emprendedoras para estudiantes de educación superior

Las competencias emprendedoras generalmente se encuentran vinculadas con los conocimientos y las habilidades, pero estás también se encuentran ligadas con la iniciativa, el deseo de independencia y la creatividad; por lo que la formación para la competencia emprendedora necesita proporcionar elementos que permitan a los individuos desarrollen otros proyectos y más competencias adicionales al quehacer de sus actividades (Ahumada, 2013). 

La lista de competencias emprendedoras es amplia, por lo que es razonable encontrar propuestas en las que los autores coinciden, es por ello que, en la Tabla 2 se identifican las principales competencias emprendedoras que son mencionadas por los autores, así como una breve descripción de ellas.

 

Tabla 2

Competencias emprendedoras

Autores

Competencias emprendedoras

Descripción

Varela (2014), Delors (1996)

Visión de carrera empresarial

Desarrollo e implementación de una estrategia creativa con metas a largo plazo.

Guerrero et al., (2016), Varela y Bedoya (2006), Ahumada (2013)

Sensibilidad social

Tomar el desarrollo humano y el ambiente al generar nuevos proyectos que busquen el bienestar de todos los actores sociales.

Varela y Bedoya (2006), Delors (1996), Guerrero et al. (2016), Hofstede (2011).

Orientación al logro

Buscar objetivos que representen un reto y signifiquen ir más allá de la excelencia (autonomía, la independencia y el reconocimiento). 

Varela y Bedoya (2006), Delors (1996)

Autoconfianza

Reconocer que se tienen las capacidades, los conocimientos, la actitud y la energía para realizar actividades que le permitan cumplir sus objetivos.

Ahumada (2013), Varela y Bedoya (2006).

Amplitud perceptual

Tener una visión amplia para encontrar nuevas oportunidades.

Ahumada (2013), Varela y Bedoya (2006)

Flexibilidad

Adaptarse a los cambios para generar más opciones para resolver problemas.

Varela y Bedoya (2006), Ahumada, 2013), Delors (1996)

Empatía

Disposición de conocer y comprender las necesidades, emociones e intereses de otros, para lograr un mayor acercamiento con las necesidades, emociones e intereses propios.

Varela y Bedoya (2006), Ahumada (2013)

Pensamiento conceptual

Identificar los vínculos que pueden existir entre diversos elementos que son complejos para proponer modelos y conceptos que puedan aplicarse de forma más sencilla.

Varela y Bedoya (2006).

Orientación al mercado

Considerar las características y condiciones del mercado para una toma de decisiones informada.

Ahumada (2013), Varela y Bedoya (2006), Guerrero et al. (2016)

Gestión de empresa

Integrar de forma innovadora los recursos necesarios para iniciar y desarrollar la actividad emprendedora.

Varela y Bedoya (2006).

Construcción de redes empresariales

Crear, mantener y desarrollar las alianzas con personas y organizaciones, para alcanzar los objetivos empresariales. 

Guerrero et al. (2016), Ahumada (2013), Varela y Bedoya (2006)

Toma de decisiones

Estudiar las diferentes opciones para identificar la mejor alternativa a elegir, considerando la responsabilidad sobre los resultados a obtener.

Varela y Bedoya (2006), Delors (1996),

Orientación a la acción

La determinación y energía necesarios para realizar las actividades que permitan materializar ideas, proyectos, propuestas y oportunidades empresariales.

Fuente. Elaboración propia con base en Ahumada (2013), Delors (1996), Guerrero, et al. (2016), Hofstede (2011), Varela y Bedoya (2006) y Varela (2014).

 

Al identificar las competencias emprendedoras y sus descripciones, es posible indicar que son aquellas características, habilidades y destrezas, actitudes, valores y conocimientos de un individuo, que, en su conjunto, permiten alcanzar objetivos empresariales, es decir, crear, mantener y/o desarrollar una organización.

La literatura señala que el fortalecimiento de competencias emprendedoras en los jóvenes puede contribuir a mejorar la empleabilidad y facilitar la transición de la escuela al ámbito laboral (OCDE, 2016; Batista et al., 2017), al proporcionarles la posibilidad de ser actores activos y aprovechar las oportunidades generadas por los cambios políticos, sociales y económicos. La formación de emprendedores permitirá a los estudiantes contar con las herramientas necesarias para hacer frente a la globalización, mediante un modelo basado en competencias, el cual brindará herramientas para ser autónomos en la generación de conocimientos, habilidades para poder insertarse en el ámbito laboral (trabajo en equipo), creatividad, innovación, iniciativa, adaptación y capacidad para el análisis de problemas y toma de decisiones (Batista et al., 2017; Díaz-Barriga, 2011).

La actitud emprendedora es considerada uno de los elementos clave de la formación en competencias emprendedoras, y en un estudio presentado por Espíritu et al. (2012) se determinó que la percepción del propio estudiante sobre sí mismo, sus capacidades y aspiraciones influyen de forma positiva en el desarrollo de competencias emprendedoras, sin embargo, también fue posible identificar variables que influían parcial y negativamente como el rol del docente y la formación escolar, pues estos elementos no permitían el desarrollo de competencias entre los estudiantes, frenaban su innovación, iniciativa e independencia, por lo que se encontró que resultaba prioritario buscar alternativas a partir del modelo actual pero con la flexibilidad para fomentar el desarrollo integral del estudiantado y generar un sentido de autoeficacia que le permita al alumnado emprender y generar cambios tanto en el entorno como en la sociedad (Espíritu et al. 2012).

Por su parte, en un estudio realizado sobre universidades públicas en México y su función en el desarrollo de las competencias emprendedoras (Valdivia et al., 2019), se muestra la estrecha relación que debe existir entre las universidades y las organizaciones, pues este lazo permite a los alumnos vincular los conocimientos teóricos con la práctica. Al tomar como ejemplo a los emprendedores exitosos los estudiantes podrán identificar y analizar las ideas e iniciativas de emprendimiento propios. Para lograr una sinergia adecuada y desarrollar el emprendimiento desde las universidades, resulta prioritario revisar el currículum con el objetivo de contribuir de forma efectiva al desarrollo del modelo basado en competencias. Un ejemplo de la flexibilidad necesaria para la implementación de alternativas son las titulaciones en dos o más instituciones y no solo a nivel nacional sino también a nivel internacional (Valdivia et al., 2019).

Ampliando lo anterior, Gómez (2014) enlista las principales competencias emprendedoras que se busca desarrollar en los estudiantes de Educación Superior (ver Tabla 3).

 

Tabla 3

Competencias emprendedoras para Estudiantes de Educación Superior

Habilidades

Actitudes

Conocimientos

Reconocer oportunidades a lo largo de la vida.

Vocación o pasión por lo que se hace.

Economía, libre empresa y su funcionamiento.

Capacidad de innovación.

Necesidad de logro.

Finanzas, economía de mercado y su funcionamiento.

Obtener y organizar recursos.

Percepción de los aspectos positivos de emprender.

Rol de las empresas en la economía.

Poner en marcha y gestionar proyectos.

Tolerancia al fracaso.

Características de los sectores económicos

Pensar de manera creativa y crítica.

Compromiso.

Áreas funcionales de una organización.

Liderar.

Flexibilidad y confort con la incertidumbre.

Mercadotecnia y comercialización.

Evaluar los riesgos relacionados con el emprendimiento.

Confianza en sí mismo.

Procesos, estrategia y capacidad de planificación.

Trabajar en equipo.

 

Atención a las oportunidades.

Regulación (contratos, licencias e impuestos).

Habilidades de comunicación o asertividad.

 

 

Fuente. Gómez (2014, p. 146)

 

 

Las dificultades que enfrentan los jóvenes para integrarse al mercado laboral requieren de acciones para empoderarlos y crear un contexto de desarrollo económico incluyente, en el que cuenten con más competencias y mayores áreas de oportunidad en el emprendimiento. Estos avances solo podrán lograrse al fomentar políticas que lo permitan, es por ello que en el informe de “Perspectivas Económicas de América Latina 2017” se propone (OCDE, 2016, p.22): promover la formación y la capacitación continua a través del fortalecimiento del sistema educativo, establecer programas que respondan mejor a los requerimientos del mercado desarrollando competencias, recopilar datos e información sobre las competencias con las que cuenta la población y que demandan las organizaciones para desarrollar estrategias nacionales que permitan mejorar las competencias, ofertar programas de capacitación dirigidos a los jóvenes para desarrollar sus competencias financieras y de gestión, y evaluar rigurosa y sistemáticamente los programas de capacitación y emprendimiento para determinar áreas de oportunidad y mejora.

 

 

 

Método

Para determinar la muestra, se obtuvo información en la Dirección General de Control Escolar UNAM, la cual reportó que para 2018 la matricula total en la Facultad de Contaduría y Administración (FCA) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ascendió a 10,682 estudiantes distribuidos de la siguiente forma (tabla 4):

 

Determinación de la muestra

 

Tabla 4

Población de estudiantes de la FCA-UNAM

 

Carrera

Hombres

Mujeres

Total

Proporción

Licenciatura en administración

2 133

2 473

4 606

43%

Licenciatura en contaduría

3 109

2 501

5 610

53%

Licenciatura en Informática

364

102

466

4%

Total

5 606

5 076

10 682

100%

Nota: estos datos corresponden a los publicados por Briseño-Aguirre et al. (2024), puesto que se derivan del mismo proyecto de investigación, resaltando que su contribución radica en el análisis especifico de las competencias emprendedoras como variables que explican la intención de emprendimiento, mediante un análisis multivariado distinto al empleado en trabajos previos.

 

El cálculo de la muestra se realizó por cada una de las carreras aplicando la fórmula para determinar una muestra proveniente de una población finita, considerando un nivel de confianza del 95%, un margen de error del 5% y una proporción esperada de p=q=0.5, lo que permitió ampliar la varianza poblacional y garantizar la representatividad de la muestra. Obteniendo una muestra de 371 alumnos, si bien el diseño muestral consideró una estratificación por carrera, la aplicación del cuestionario a través de medios electrónicos implico un muestreo no probabilístico por conveniencia. Para que la muestra fuera representativa y respetara la proporción de cada licenciatura, se determinó que se debía contar al menos con la respuesta de 160 estudiantes de administración, 196 de contaduría y 15 de informática.

 

Cuestionario

Se diseño un cuestionario directo estructurado basado en la revisión de la literatura, en el que se consideraron tres variables principales de las competencias emprendedoras: Habilidades y destrezas, Actitudes y Conocimientos (Tabla 5). Se utilizaron como opciones de respuesta una escala tipo Likert del 1 al 6, en la que el 1 significa totalmente en desacuerdo y el 6 totalmente de acuerdo, además de una pregunta dicotómica.

 

Tabla 5

Competencias emprendedoras, dimensiones, ítems

 

Variables

Autores

Ítems

Preguntas

 

 

Habilidades y destrezas

 

 

Ahumada, 2013; Alanya, 2012; Delors,1996; Gartner,1990; Guerrero et al., 2016; Gámez, 1998; Hofstede, 2011; Piperopoulos, 2012; Rodríguez y Jiménez, 2005; Rodríguez y Serralde, 1991; Schumpeter, 1939; Timmons, 1990; Varela, 2001; Varela y Bedoya, 2006.

Uso de recursos

1

Poner en práctica ideas

2

Curiosidad e innovación

3

Capacidad de liderazgo

4

Consejero profesional

5

Búsqueda de apoyo profesional

6

Bienestar social

7

Capacidad de previsión

8

Facilidad de comunicación

9

Autonomía

10

Actitudes

Ahumada, 2013; Alanya, 2012; Bandura,1994; Castaño, 1983; Delors, 1996; De Noble et al., 1999; GEM, 2014; y Varela y Bedoya, 2006.

Perseverancia

11

No procrastinar

12

Disposición para adoptar cambios

13

Capacidad para resolver problemas

14

Reconocimiento de oportunidades

15

Tomar en cuenta al personal

16

Conocimientos

 

Gómez, 2014; Echeverría y Martínez, 2018; Mavila et al., 2009; Varela y Bedoya, 2006

Finanzas y Economía

17

Condiciones del Mercado

18

Fortalezas y Debilidades

19

Amenazas y oportunidades

20

Plan de negocio

21

Sectores económicos

22

Funciones básicas de una empresa

23

Regulaciones de negocios

24

Nuevas tecnologías

25

Intención de emprendimiento

Liñán & Chen, 2006; Liñán et al., 2013

 

 *Dicotómica Si/No Likert de 7 puntos

Intención de emprendimiento*

26

Determinación de emprender

27

Disposición de emprender

28

Esfuerzo para emprender

29

Deseo personal de emprender

30

Planear a futuro

31

Iniciativa al emprender

32

*Pregunta dicotómica si/no

 

Prueba piloto

Para la prueba piloto se contó con la recolección de datos de 30 alumnos, lo que permitió identificar algunas áreas de oportunidad como ajustes en la redacción de las preguntas para darles mayor claridad, así como la modificación de algunas opciones de respuesta para dar precisión a estas. Posterior a estos cambios se contaba con el cuestionario definitivo.

 

Recolección de datos

La aplicación del instrumento se realizó considerando las condiciones de pandemia vividas durante el desarrollo de la investigación, por lo que se decidió elaborar un cuestionario en Google Forms, la liga del cuestionario autoadministrado fue compartido con los estudiantes durante el mes de junio de 2021, con el apoyo de los jefes de carrera y profesores de la FCA-UNAM que brindaron su colaboración con la investigación.

Resultado de la recolección de datos se obtuvieron 1,141 respuestas. Cifra superior a la calculada en la determinación de la muestra lo que permitió brindar una mayor solidez a los resultados, respetando las proporciones correspondientes a cada una de las licenciaturas: 43% de administración, 53% de contaduría y 4% de informática. Cabe destacar que el estudio siguió los principios éticos de investigación con personas, es decir, la participación fue voluntaria, se obtuvo consentimiento informado, se garantizó el anonimato de las respuestas y los datos fueron usados únicamente con fines académicos.

 

Análisis de confiabilidad

Para determinar la confiabilidad del instrumento se aplicó la prueba del Coeficiente Alfa de Cronbach por cada una de las variables, utilizando el programa estadístico SPSS PC versión 20 para Windows, con resultados muy cercanos a la unidad, a excepción de las actitudes que muestran una confiabilidad moderada, si bien el valor mínimo recomendable del coeficiente suelen encontrarse en valores a partir del 0.70 (Tavakol y Dennick, 2011), diversos autores indican que en estudios exploratorios y con escalas actitudinales, pueden considerarse aceptables los valores entre 0.60 y 0.70 (George y Mallery, 2019), por lo que, aunque la variable tenga una consistencia interna moderada, da su naturaleza se considera adecuada para el tipo de estudio presentado, aclarando esto puede considerarse que el cuestionario en general tiene una confiabilidad alta.

 

Tabla 6

Análisis de confiabilidad por variable

Variables

Alfa de Cronbach

Habilidades y destrezas

0.812

Actitudes

0.616

Conocimientos

0.879

Intención de emprendimiento

0.891

Fuente. Elaboración propia

 

 

Resultados

Los datos recolectados fueron analizados con el apoyo del programa estadístico SPSS PC para Windows, versión 20. Para los factores habilidades, actitudes, y conocimientos se utilizaron como opciones de respuesta una escala tipo Likert del 1 al 6, siendo 1, totalmente desacuerdo y 6 totalmente de acuerdo, mientras que para la variable intención de emprendimiento iban del 1 al 7.

 

Competencias emprendedoras

Derivado de un análisis de las medias se identificó que las competencias emprendedoras referentes a las habilidades y destrezas, como la ejecución de ideas de negocio y el aprovechamiento de recursos, muestran valores de 4.88 y 4.76 para administración de segundo y cuarto semestre respectivamente, mientras que el octavo semestre alcanza 4.81. Lo que podría sugerir que al iniciar la carrera los alumnos se perciben como hábiles y diestros para emprender, sin embargo, esta percepción desciende ligeramente en los semestres consecutivos, quizá debido a que los estudiantes tienen un mejor entendimiento de las implicaciones de emprender y por tanto no se perciben tan hábiles y diestros como al inicio de su carrera. En este mismo sentido podría encontrarse el incremento alcanzado durante el último semestre, pues al sentirse más preparados los alumnos de administración se perciben más hábiles y diestros.

En la carrera de Contaduría, las medias son muy similares, se tienen 4.84 para el segundo y 4.74 para cuarto semestres, mientras que, alcanzan 4.72 y 4.64 para en sexto y octavo semestre respectivamente. Es importante resaltar que mientras los alumnos de administración muestran mejoría en su percepción al final de su carrera, los alumnos de contaduría son consistentes en la disminución de las medias conforme avanzan en los semestres de formación que, aunque muestra una disminución ligera, puede deberse al mapa curricular que esta menos cargado a asignaturas de emprendimiento; misma razón que podría explicar por qué en la carrera de informática la media alcanza 4.49, ponderación menor a la de las otras carreras (Ver Tabla 7).

 

Tabla 7

Competencias emprendedoras

Carrera

Administración

Contaduría

Informática

Semestre

Todos

Habilidades y destrezas

4.88

4.76

4.81

4.84

4.74

4.72

4.64

4.49

Actitudes

4.85

4.80

4.74

4.75

4.78

4.75

4.75

4.48

Conocimientos

4.39

4.47

4.77

4.14

4.47

4.53

4.49

3.88

Fuente. Elaboración propia

 

En lo referente a las actitudes (especialmente hacia el logro de metas), en la carrera de administración los valores alcanzados en las medias de segundo y cuarto semestre son de 4.85 y 4.80 respectivamente, mientras que en octavo semestre se observa una media de 4.74. Respecto a las actitudes, se observa un descenso en las medias de los alumnos al avanzar en su formación, la cual, podría deberse a que los alumnos van incorporándose al mercado laboral y probablemente pierden un poco el interés en emprender, prefiriendo ser colaboradores en alguna organización.   En la carrera de contaduría los valores de las medias alcanzadas son muy estables, observándose 4.75 y 4.78 en segundo y cuarto semestre respectivamente, mientras que en sexto y octavo se observa el mismo valor de la media de 4.75 para ambos. Para la carrera de informática la media fue de 4.48, valores ligeramente más bajos que el de las otras carreras.

 

Los conocimientos necesarios para la actividad emprendedora son percibidos como positivos, con resultados por arriba de la media por parte de la licenciatura en administración, mostrando en el segundo y cuarto semestre 4.39 y 4.47 respectivamente, mientras que en el octavo semestre se observa un incremento con un 4.77. Estos valores por arriba de la media también se replican en la licenciatura de contaduría, aunque son un poco más bajos que en la carrera de administración, con valores de 4.14 y 4.47 para segundo y cuarto semestre respectivamente, y 4.53 para sexto y 4.49 para octavo semestre. Respecto a la carrera de informática la media alcanzada es notoriamente menor al de las otras dos carreras (3.88) lo que puede deberse a una escasa oferta de asignaturas sobre emprendimiento para esta carrera en particular y quizá debido a la naturaleza de su propio campo de aplicación.

 

Análisis correlacional

Para identificar la relación que existe entre la intención de emprender y las competencias emprendedoras, a través, de sus variables: Habilidades y destrezas, Actitudes y Conocimientos, se realizó un análisis de correlación de Spearman, ya que las variables se midieron a través de una escala tipo Likert este análisis resulta mas adecuado para variables ordinales que buscan acercarse a una medición métrica. En dicho análisis se determinó que las tres variables tienen correlaciones medias (cercanas a 0.50), Habilidades y destrezas, Actitudes y Conocimientos; lo que podría significar que estos elementos guardan una relación importante con la intención de emprendimiento. En este mismo sentido con valores ligeramente más altos, la variable de los Habilidades y destrezas muestra una correlación más fuerte, lo que sugiere que un mayor desarrollo de habilidades prácticas relacionadas con el emprendimiento podría brindar la seguridad necesaria para decidir iniciar un emprendimiento propio. De ahí que las Universidades y las Instituciones de Educación Superior tengan un papel crucial para impulsar la intención de emprendimiento (ver Tabla 8).

 

Tabla 8

Relación entre la intención de emprender y las competencias emprendedoras

Variables

Coeficiente de correlación

de Spearman

Habilidades y destrezas

.507**

Actitudes

.418**

Conocimientos

.403**

**. La correlación es significativa en el nivel 0,01 (bilateral).

 

Análisis Multivariado

Para determinar la influencia de las variables que conforman las competencias emprendedoras: Habilidades y destrezas, Actitudes, y Conocimientos sobre la intención de emprender, se plantea la siguiente hipótesis de investigación:

 

H1: Las Habilidades y destrezas (X1), las Actitudes (X2) y los Conocimientos (X3), influyen sobre la intención de emprender (Yi).

 

Se aplicó un análisis de regresión múltiple para lo cual se planteó la siguiente ecuación de regresión:

 

Yi = β0 + β1X1 + β1X2+ βX3 +Є

 

Cómo resultado se obtuvieron tres modelos que se resumen a continuación en la tabla 9:

 

Tabla 9

Modelos de Regresión lineal múltiple

Modelo

R

R cuadrado

R cuadrado corregido

Error tip de la estimación

1

0.498ª

0.248

0.247

1.03936

2

0.511b

0.261

0.260

1.03062

3

0.520c

0.271

0.269

1.02420

a. Variables predictoras: (Constante), HabilyDestr

b. Variables predictoras: (Constante), HabilyDestr, actitudes

c. Variables predictoras: (Constante), HabilyDestr, actitudes, conocimientos

 

La significación de F es de <0.001 por lo que el modelo permite explicar la variable dependiente, es decir, es estadísticamente significativo. Además, la R cuadrada es de 0.271, lo que significa que el modelo explica a la varianza de la intención de emprender en un 27.1%, resaltando la importancia de las competencias emprendedoras para que una persona decida emprender.

 

 

 

Tabla 10

Coeficientes del modelo de regresión lineal múltiple

Modelo

Coeficientes estandarizados no B

Desv. error

Coeficientes estandarizados Beta

t

Sig.

(Constante)

0.146

0.217

 

0.672

0.501

Habilidades y destrezas

0.573

0.063

0.334

9.166

<0.001

Actitudes

0.202

0.054

0.130

3.777

<0.001

Conocimientos

0.183

0.046

0.126

4.012

<0.001

    Variable dependiente: Intención de emprendimiento

 

Considerando el resultado de los valores de la constante y las betas de cada variable, el modelo es el siguiente:

 

Yi (Intención de emprender) =0.146 + las Habilidades y destrezas (0.573), las Actitudes (0.202) y los Conocimientos (0.183), influyen sobre la Intención de emprender (Yi).

El modelo permite evaluar la influencia individual y conjunta de las Habilidades y destrezas, las Actitudes y los Conocimientos como variables que inciden en la intención de emprendimiento, reforzando el resultado de las correlaciones previas y mostrando que una de las principales variables que incide en la intención de emprendimiento son las habilidades y destrezas; variable que, en conjunto con las Actitudes y los Conocimientos, permiten entender la importancia de desarrollar en los estudiantes estas competencias emprendedoras para fomentar el espíritu emprendedor.

 

Discusión

Los resultados de esta investigación refrentes a las habilidades y destrezas para emprender, arrojaron valores arriba del promedio para todas las carreras, no obstante, los alumnos de la carrera de informática mostraron valores ligeramente menores. La evaluación de los alumnos de todas las licenciaturas es buena respecto al reconocimiento de oportunidades, la innovación, la obtención y organización de recursos, el pensamiento crítico, el liderazgo, la evaluación de riesgos y el trabajo en equipo (Gómez, 2014), es decir, las habilidades y destrezas necesarias para emprender. Sin embargo, los administradores y contadores, muestran un pequeño decremento de los valores en los semestres avanzados, lo que podría deberse a que durante estos semestres los alumnos, aunque tienen como parte de su mapa curricular asignaturas como Administración de Proyectos de Inversión y Administración Estratégica (FCA, 2021a) para los administradores e Ingeniería financiera para los contadores (FCA, 2021b),  que están relacionadas con el emprendimiento; tienen también, un conjunto de asignaturas optativas que les permiten especializarse en áreas propias de sus carreras, las cuáles estarían seleccionando prioritariamente.

En sintonía con los resultados referentes a las habilidades y destrezas, los valores obtenidos como parte de las actitudes muestran patrones similares. Los estudiantes de informática muestran valores menores, y las actitudes de los alumnos de contaduría y administración resultaron más favorables en los primeros semestres con leves decrementos en los semestres avanzados. Lo que posiblemente es consecuencia de tener más asignaturas relacionadas con el emprendimiento en su mapa curricular, así, los resultados sugieren la conveniencia de reforzar estas habilidades y destrezas dado que es precisamente en estos semestres donde podrían requerirse mayores esfuerzos para desarrollar el espíritu emprendedor de los estudiantes y, por tanto, encaminar los esfuerzos para alcanzar valores más elevados referentes a la actitud emprendedora.

Los conocimientos, contrario a algunas investigaciones como las de Espíritu et al. (2012), son identificados como uno de los principales elementos de las competencias emprendedoras que inciden en la intención de emprendimiento. Coincidiendo con el análisis de medias, pues los conocimientos son percibidos como positivos, especialmente para los alumnos de la carrera de administración; pues, aunque durante los primeros semestres arrojan valores altos (segundo y cuarto semestre 4.39 y 4.47 respectivamente), estos mejoran para octavo semestre (4.77). En la carrera de contaduría estos valores también son superiores a la media, aunque son levemente más bajos que los de la carrera de administración. En la carrera de informática la media alcanzada es notoriamente menor al de las otras dos carreras (3.88), lo que puede deberse a una escasa oferta de asignaturas sobre emprendimiento para esta carrera en particular y quizá debido a la naturaleza de su propio campo de aplicación.

 

Conclusiones

Un emprendedor es aquel individuo innovador y dotado de creatividad, dispuesto aceptar el riesgo que conlleva la puesta en marcha de sus ideas y proyectos, que persevera e identifica las adversidades no como fracasos sino como áreas de oportunidad y de aprendizaje. Algunas de las principales motivaciones para emprender son la necesidad, el deseo constante de independencia o el altruismo, es decir ayudar a otros, por lo que evalúa los escenarios para una mejor toma de decisiones y para crear valor económico, social y/o ambiental.

Actualmente, la globalización y los constantes cambios, económicos, políticos y sociales representan retos importantes para los actuales y futuros emprendedores, por lo que desarrollar competencias emprendedoras es una necesidad imperante para hacer frente al contexto actual. Las competencias están conformadas por el conjunto de habilidades, destrezas, conocimientos y actitudes que, de forma conjunta, son necesarias en la solución de problemas o para responder de forma pertinente a una situación nueva o específica. En el caso específico del emprendimiento estas habilidades, destrezas, conocimientos y actitudes son atributos necesarios que, en su conjunto, permiten a los emprendedores alcanzar sus objetivos empresariales, es decir, crear, mantener y/o desarrollar una organización.

Las competencias emprendedoras guardan una importante incidencia en el desarrollo de la intención de emprendimiento y particularmente, al identificar a los conocimientos como una de las principales variables de las competencias emprendedoras, resalta la importancia que las Instituciones de Educación Superior tienen, dado que, desde los planes de estudio pueden permitir a los estudiantes adquirir los conocimientos necesarios y, en general, desarrollar las competencias necesarias para generar organizaciones y, por tanto, contribuir a contrarrestar las perspectivas poco alentadoras de empleo que tienen los jóvenes latinoamericanos, así como aprovechar las oportunidades de los cambios sociales, políticos y económicos.

La presente investigación permitió identificar que existe una relación entre las competencias emprendedoras: Habilidades y destrezas, Actitudes y Conocimientos, y la intención de emprendimiento, poniendo énfasis en los conocimientos como uno de los principales elementos que inciden en la intención de iniciar un negocio. Lo que resulta congruente con los resultados del análisis de las medias, pues los estudiantes se perciben más aptos para emprender en la medida en que cuentan con más conocimientos especializados derivado del avance de su formación académica. En este mismo orden de ideas, esta percepción es más notoria en los estudiantes de administración quienes a lo largo de los semestres suelen contar con una amplia gama de asignaturas empresariales en sus planes de estudio que fomentan el espíritu emprendedor.

Los hallazgos permiten enfatizar la importancia de las Instituciones de Educación Superior para dar prioridad a diseñar, generar e implementar estrategias encaminadas a impulsar el desarrollo de las competencias emprendedoras, pues si bien las habilidades y destrezas son la variable principal, en conjunto con los conocimientos y las actitudes, forman un pilar más robusto que puede impulsar la intención de emprendimiento de sus estudiantes. El trabajo tiene algunas limitaciones, al haber obtenido la información durante la pandemia puede haber sesgos en las respuestas de los alumnos, pues su percepción puede haberse visto comprometida por el contexto, de igual forma al ser un estudio de corte transversal, resultaría importante realizar comparaciones entre los alumnos de otras generaciones, pues la brecha generacional podría influir en los resultados. Otra posibilidad que se consideraría para futuras investigaciones es identificar si la variable de género muestra variaciones en los resultados y realizar un análisis factorial que permita una medición más precisa de las variables.  



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[1] Maestra; Profesora e investigadora de tiempo completo; Facultad de Contaduría y Administración-UNAM, México, línea de investigación: Estudios de género en las Organizaciones y RRHH; nadia.aguirre1201@gmail.com; https://orcid.org/0000-0003-4296-20912.

[2] Maestra; Profesora e investigadora de tiempo completo; Facultad de Contaduría y Administración-UNAM; México, línea de investigación: Estudios de género en las Organizaciones y RRHH; gzlkaren@gmail.com; https://orcid.org/my-orcid?orcid=0000-0003-0383-5583

[3] Doctora; Profesora e investigadora de tiempo completo; Facultad de Contaduría y Administración-UNAM; País, línea de investigación Competitividad y problemática financiera de las pequeñas empresas y Creación de valor en las organizaciones; maluisasaavedra@yahoo.com; https://orcid.org/0000-0002-3297-11573